¿Cómo se vinculan las enfermedades autoinmunes con el tejido conectivo?
Muchas enfermedades autoinmunes, como el lupus o el síndrome de Sjögren, tienen una predilección por atacar las proteínas que conforman el tejido conectivo. Esto genera un cuadro clínico donde la inflamación sistémica es la constante, derivando en síntomas que incluyen dolor articular crónico, rigidez articular al despertar y una fatiga persistente que puede ser malinterpretada como un simple cansancio, requiriendo la pericia de un reumatólogo.