¿Cómo interactúan las enfermedades autoinmunes con la densidad ósea?
Es frecuente que los pacientes enfrenten problemas que van más allá de los huesos. Enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, el lupus o el síndrome de Sjögren pueden acelerar la pérdida de masa ósea debido a procesos de inflamación sistémica. Cuando un paciente llega a nuestra consulta en Durango, no solo evaluamos la osteoporosis; analizamos la presencia de artritis psoriásica, vasculitis o espondilitis anquilosante que, de forma crónica, debilitan el tejido conectivo y complican el cuadro clínico. Identificar esta red de trastornos reumatológicos permite diseñar una estrategia que, al mismo tiempo que mejora el hueso, controla la inflamación articular persistente.